sábado, 2 de octubre de 2010

Erico o Labruna: ¿quién es el máximo goleador del profesionalismo?

Todos los contemporáneos se criaron con las estadísticas que lideraba Arsenio Erico. Las trece temporadas (1934-1946) con 293 goles lo elevaban como el máximo anotador en la historia del fútbol argentino. Ángel Labruna dejó River –y Argentina- en el 59 tras 21 temporadas, con 292 goles. Sin embargo, en los últimos años, alcanzó la cifra de Arsenio Erico y no porque haya hecho un retorno a las canchas (murió en el 83), sino por un descubrimiento del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF).

A raíz de esa estadística, algunos tomaron la nueva tabla, mientras que otros prefirieron los números anteriores, descreyendo de toda nueva investigación. Gracias a la buena predisposición de los consultados, aquí hay voces de uno y otro lado.

Ante la –aparentemente- sencilla pregunta de quién es el máximo goleador del fútbol profesional, ya surgen complicaciones. Pablo Aro Geraldes, miembro de la RSSF, responde Arsenio Erico, Walter Vargas, periodista de Olé, dice que los dos, Diego Estévez coincide con Vargas y Eduardo Cantaro (ambos integrantes de la CIHF) aún no puede asegurar nada.

Ante la investigación, se alzaron comentarios en contra, aduciendo que era poca seria y que se trataba de una mera modificación para que el máximo goleador sea argentino y no paraguayo, como lo era Erico. Cantaro nos dice “Como historiador y miembro del CIHF, desacredito esa estupidez de cuestión de imagen. Buscamos contar la historia como fue y no cómo queremos que hubiese sido.”, Walter Vargas se consta de la seriedad de la gente de la CIHF, aunque no comparte todos sus criterios, pero aclara que descarta todo tipo de maniobras interesadas.

“No entiendo cómo "le encontraron" un gol. Por un lado tengo buenas referencias de las personas que llevaron adelante ese sondeo, pero por otro también se menciona la omisión de 4 goles más de Arsenio Erico. Me parece una discusión sin sentido.” Dice Aro Geraldes, y casi como respuesta directa al periodista de El Gráfico, Estévez comenta: “Si uno no conociera a la persona que encontró ese gol podría llegar a dudar de la investigación, pero el que lo descubrió es Carlos F. Yametti, presidente del CIHF. Es un tipo muy serio, con una conducta intachable y una trayectoria de cuarenta años investigando cuestiones de la historia del fútbol argentino.”

Y la duda vuelve a surgir, ¿tiene sentido discutir las estadísticas históricas? Remontándonos a tiempos más modernos, Palermo es el máximo goleador de Boca y el gol con el que “pasó a la inmortalidad” se recuerda con emoción. Sin embargo, lo más brillante de Martín es que haya pasado la barrera de otros temibles romperredes siendo ahora un fútbol mucho más mezquino que antes.

“Las estadísticas son muy importantes, por cierto, aunque se me hace que a veces nos quedamos en los numeritos y no los interpretamos con la profundidad que requieren algunos temas.” Nos dice Walter Vargas. “Más que las estadísticas, lo que importa es que se revise bien todo y se difunda la verdad” amplía Cantaro. Pablo Aro Geraldes tiene una postura diferente y contundente: “[las estadísticas] Tienen un valor anecdótico. Ni Erico ni Labruna cambiaría su dimensión por una ´revisión´ de datos” y agrega “La estadística por sí sola me parece una de las ramas más aburridas de la investigación. Si los datos no están al servicio de una historia bien contada, no sirven para nada.”

También, aparece el tema del error. ¿Cómo verificar si tal jugador marcó cierta cantidad de goles? ¿Cómo se sabe si uno de sus cientos de goles no fue en contra? ¿Qué se considera un gol en contra? Así, se podrían realizar miles de planteos, que lo único que generan, son dudas. Por otra parte, la época y la diferencia de tecnología (cámaras, repeticiones, etc.) hacen que el margen de error exista.

“En las primeras décadas del profesionalismo la información era escasa y a menudo errónea o contradictoria.” Nos dice Vargas. “Se dependía mucho más de la crónica de los diarios, con las desventajas que ello traía aparejado.” Ilustra Estévez y Cantaro sentencia: “Muchísimo margen de error. La pereza investigativa en el periodismo, más de parte de la generación del "lo se todo", amplifican ese margen de error.” E inmediatamente apunta a la obra de Pablo Ramírez, La Historia del Profesionalismo.

Por último y con respuestas de ambos lados, Eduardo Cantaro como historiador reúne una preocupación de todos: “Hay un tema más profundo a tratar en los medios aún: el amateurismo. Pero como es muy difícil de "entender", los medios nacionales prefieren hacer cuentas desde mayo de 1931, como si el fútbol argentino hubiera nacido allí, obviando 40 años de historia.”

Erico o Labruna. Labruna o Erico. Un gol de más o uno en contra no podrá modificar el sello que cada uno dejó. ¿Entonces quién es el máximo goleador? Que recomience el debate.

2 comentarios:

El Picky® dijo...

Muy buena nota. Las personas a las que consultaste te garantizan calidad. Felicitaciones

Bauer dijo...

Yo creo que el máximo goleador, es, sin duda, Arsenio Erico. Si la historia lo demandó así por tantos años, no se le puede adjudicar un gol ahora a Labruna. ¿De dónde sacaron los datos? No tiene sentido.

Por otra parte, si ambos tienen el mismo número de goles como dicen, el que se lleva todos los galardones sigue siendo Arsenio Erico: menos cantidad de partidos, igual cantidad de goles. Saludos!

Related Posts with Thumbnails