miércoles, 9 de febrero de 2011

Argentina 2-1 Portugal


El seleccionado de Batista comenzó el 2011 con el pie derecho en materia de resultados. En juego falta, y mucho. En lo que sería un nuevo duelo de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, nuevamente el ganador fue la Pulga. Ambos marcaron un tanto, sin embargo, la influencia del rosarino en el partido fue total.
Con varias ausencias de nombre aunque sin un equipo muy cambiado, Batista buscó ser protagonista. Dispuso una línea de cuatro con el debut de Marcos Rojo en la franja izquierda, tres volantes centrales y dos extremos con Lio como centrodelantero.

Portugal por momentos defendió por momentos con cinco defensores y en casi todo momento sus jugadores se pararon en su propio campo. El plan parecía ser el contraataque, aunque sus situaciones más claras llegaron mediante laterales o ataques lentos con exceso de pases en horizontal.

A los 14, Messi apiló tres defensores y le puso una gran pelota a Di María que definió de zurda y cruzado tras hacer un recorrido rompiendo los moldes de su puesto. Fue el 1-0 y una ventaja cuando era un poco más Portugal. Sin embargo, siete minutos después, llegó un centro desde la derecha, la peinó Hugo Almeida y apareció Cristiano Ronaldo sólo sin marca (lo pierde Banega) anticipándose a Romero y tocándola por debajo de su cuerpo. 

Minutos después, el propio Cristiano pudo igualar con una buena corrida desde mitad de cancha y Lavezzi -flojo partido- lo tuvo para el otro lado pero definió alto. Ya en el complemento, Hugo Almeida tuvo su propio show. Perdió un cabezazo sólo, estrelló otro en el travesaño y se perdió uno increíblemente en la línea. Por el otro lado, empezaban los cambios y aparecieron en cancha Pastore, Gago, Zabaleta y el Burrito Martínez arrojando aires nuevos. El Flaco Pastore tuvo dos chances clarísimas. Primero se lo evitó Rui Patricio que le achicó muy bien y luego el travesaño tras anticiparse de gran manera en un tiro libre. 

Cuando quedaban diez, Zabaleta entró al área, cayó -no hubo falta- y luego el Burrito Martínez repitió la escena, aunque esta vez con foul. Bussaca sancionó penal y Messi lo cambió por gol sin ponerse nervioso. 

El panorama se volvió a repetir con un excelente Messi y algunas conclusiones: Rojo no es el tres tan buscado, Mascherano sin ritmo no puede en el mediocampo sólo, Di María y Pastore deben jugar siempre de titulares y el arquero ES Romero. A cuatro meses de la Copa y con Estados Unidos en camino dentro de tres semanas, habrá nuevas pruebas y escenas para demostrar para qué está este equipo. Si Batista aun mantiene su deseo de parecerse al Barcelona, continúa muy lejos. Si al menos quiere parecerse a un equipo, también. 
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