sábado, 15 de enero de 2011

Sin fechas de vencimiento


El mercado de pases del fútbol argentino ya roza lo penoso. Tan sólo San Lorenzo logró incorporarse bien y con cinco jugadores (uno más de lo permitido por los lesionados Meza y Aguirre), pero los demás equipos no contrataron jugadores de renombre. Matías Defederico que parecía ser la joya del mercado fue a Independiente y Darío Cvitanich aún no tiene club.

Boca buscó desesperadamente jugadores (Somoza, Guiñazú y Erviti) para ocupar un puesto donde ya tiene a Medel, Battaglia, Jesús Méndez y asomando a Sánchez Miño. El único concreto fue Diego Rivero, descartado en San Lorenzo. Del mismo descarte se reforzó River, con Fabián Bordagaray.

La mención especial es para Ariel Ortega y Guillermo Barros Schelotto. Los dos se despidieron por la puerta chica de los clubes más importantes de Argentina y desean gastar sus últimos cartuchos en clubes comprometidos con la Promoción. El Burrito, marginado por J.J. López encontró inmejorable la oferta de All Boys y firmó por seis meses en Floresta. El Melli durará el mismo tiempo en Gimnasia, club donde debutó, del que es hincha y lo une una relación eterna.

Ellos, dos mediapunta devenidos en enganche se llevaron todos los flashes del mercado. En un medio donde escasea la abundancia y donde reinan las deudas y los déficit, los golpes de sorpresa tapan las necesidades reales de los clubes. Necesidades sin fechas de vencimiento.
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