
En líneas generales, el trabajo de la selección no fue bueno, sin dudas, Paraguay fue más y el punto les sirve más a los visitantes. Martino ubicó un mediocampo que presionó permanentemente y de hecho fue uno de los motivos por los que llegó el gol en el primer tiempo.
Un pelotazo largo, picó una vez, falló Heinze, que después cabeceó la pelota y se lesionó al Pato que andaba cazando moscas. Era un gol en contra, de lo más absurdo, pero sin embargo, muy importante para los paraguayos y para preocupar a la Argentina.
No se puede entender que una defensa de un equipo de primer nivel reciba ese gol. Heinze de tres no es lo mismo que de central, aunque ese gol no es responsabilidad de ubicaciones, sino de una falla de principiante.
Antes de que terminel el PT y para pronunciar más la crisis argentina, Carlos Tevez salió expulsado por segunda vez consecutiva por juego brusco. Es inentendible lo de Carlitos, desde que pasó al Manchester United no rinde para el seleccionado y de hecho, en los últimos doce partidos como titular no marcó goles. Números pobrísimos para el “número nueve” de un equipo.
Para el segundo tiempo, se consumaron los tres cambios: el realizado anteriormente entre arqueros (ingresó Carrizo) y después se sumó la entrada del Cata Díaz y de Agüero por Heinze y Di María de malos partidos.
El nivel de Argentina mejoró levemente pero porque Paraguay le dio más espacios. Riquelme aparecía muy de vez en cuando y Messi cuando lo hacía, no la pasaba. Sin dudas que estos dos jugadores no sincronizan en un mismo equipo.
Las dudas defensivas le permitieron a Paraguay aumentar más de una vez, era común ver a los defensores regalando la pelota y al arquero arriesgando inútilmente para salir jugando. Hasts que a los diez, se iluminó Messi, le dio un fantástico pase al mejor estilo Zidane y el Kun Agüero definió de primera de zurda como un crack que es. Otra vez, en momentos difíciles.
Después, un centro de Riquelme generó peligro (en el primer tiempo reventó un travesaño), pero no hubo mucho más. Tan sólo se puede hacer un balance negativo ya que todos sabemos que algunos jugadores no están siendo aprovechados como deberían.
Me refiero a eso por, Heinze de tres, a Messi condicionado en la derecha, al igual que Di María por izquierda y Tevez como nueve. Lo dijo Borghi y aunque no lo cumpla tiene razón: los polifuncionales no sirven.





Desde hace algunos días, la selección se viene preparando para jugar contra Paraguay y Perú por las Eliminatorias 2010. Tras ser campeón en Beijing, la misión de esta semana para los dirigidos es destronar del primer puesto al equipo dirigido por Martino.








En su poco tiempo, hubo tres pibes que jugaron más que otros y eran las cartas más importantes del ex arquero. Andrés Franzoia, el enganche-mediapunta que auguraba un muy buen futuro y que de la mano de Richard dio sus primeros pasos en Primera. Le jugó en contra la cantidad de jugadores que tiene Boca en ese puesto, por eso, un tiempo después se fue a Huracán a préstamo a ganar experiencia y mejorar.
Otro de los preferidos era Nicolás Bertolo, autor de un gol clave en Salta frente a Nacional para clasificar en la Copa Sudamericana. Fue justamente el conjunto uruguayo que lo sumó en su equipo por una temporada. Allí entre altas y bajas, el volante derecho cumplió su período. Regresó a Boca para el comienzo de este torneo, pero rápidamente lo pusieron a la venta, a pesar de que viajó a Estados Unidos para la pretemporada.
Matías Cahais también sacó chapa de la mano del ex técnico de México. Fue responsable del gol que le dio la victoria y título a Estudiantes de La Plata, pero también fue responsable del ingreso al club de un millón de dólares por su préstamo con opción de compra. También en tema de responsabilidades, fue capitán del equipo arrollador del Sub-20 campeón en Canadá.
El último caso que sorprende, y que no se le da la importancia que merece al Bigotón es con Morel Rodríguez. Jugador que se volvió indispensable para su equipo y para el actual. El paraguayo variaba entre central y lateral porque de tres jugaba Krupoviesa. Un día el DT hasta llegó a decir que era el mejor de Boca. Hoy esa confianza es notoria, es titular indiscutido, juega en la selección puntera de las Eliminatorias e ídolo de Boca.

