miércoles, 23 de septiembre de 2009

El laberinto de River: ¿quién es Minotauro?

A los problemas de hinchas que tiene River, se le suma el caótico pasar futbolístico por el cual atraviesa el club, donde no solo, pierde, sino que no juega bien y sus jugadores parecen no tener ganas de defender la camiseta. Gorosito hoy en día en su fusil de uso en este equipo, porque el problema no es solamente él, sino todo el plantel que no se compromete con la ideología del DT y con la historia del club. Varios de estos jugadores fueron campeones con Simeone como técnico en el Clausura 08 y con ellos mismos, River se ubico en la última posición al Torneo siguiente.

Pero el problema se remonta a años atrás y donde el gran pico de esta problemática se empezó a hacerse visible, para asentar una fecha nos situamos a mitad de 2003 cuando el equipo era dirigido por Pellegrini (sucedió a Ramón Díaz, despedido por Aguilar) y su Presidente anunciaba una ola de refuerzos de jerarquía como: Montenegro, Gallardo, Salas entre otros grandes jugadores.

Dichas incorporaciones no estuvieron a la altura de la circunstancias y fue un equipo de mitad de tabla para abajo, lo que también causo la ida del entonces técnico. Asumía Astrada y parecía que se encontraba una identidad, el equipo su campeón del Clausura 04, pero al campeonato siguiente el quipo millonario caiga en lagunas y apenas peleó el título. En la 5ta fecha del Apertura 05, Astrada renuncia dado que ya no le encontraba salida al equipo y su lugar lo tomo Merlo. Fiel a su estilo Mostaza se aferraba a su fiel 4 – 4 -2, no era del encanto de varios jugadores pero pudo ganar varios encuentros.

La excursión del técnico fue corta, porque en la pretemporada del 06, Merlo renunció a la conducción técnica por diferencias con sus dirigidos. Fue así que llegó Daniel Pasarella quien tuve un primer año aceptable por la cosecha de puntos, pero en donde apenas se acercó a los puestos de cabeza. El año 2007 fue un detonante para River, el DT pidió una serie de refuerzos que le fueron satisfechos y los resultados brillaron por su ausencia, fue así que en noviembre del corriente, se vio obligado a renunciar.

La entidad de Núñez ya mostraba claramente sus falencias deportivas y económicas cuando su balance cerró con un déficit de más de 80 millones de pesos. La gestión Aguilar fue aceptable en un principio pero empezó a caer en un pendiente de la que no podía salir. Las transferencias no eran las que se esperaban y se veían obligados a vender a sus jugadores por una cifra menor a la requerida. A este se lo sumo el enfrentamiento de los barras y el actual Prescíndete del club se tuvo que presentar ante la justicia para aclarar los hechos.

A principios del 08, llegaba Simeone un técnico novato pero con gran futuro. El Cholo logró sacar al equipo campeón después de cuatro años de sequía de títulos, pero las miles le fueron escasas dado que al torneo siguiente el equipo decepciono a todo el público y logró el último lugar de la tabla de posiciones. El técnico abatido dejó la conducción del equipo faltando varias fechas antes.

Gorosito actual técnico del equipo se hizo cargo del plantel a comienzo de este año, los resultados no fueron los esperados en la primera mitad del año y en esta parte que va transcurriendo las cosas han empeorado notablemente, es verdad que de los refuerzos que pido el DT solo ha llegado el arquero Navarro y el Burrito Ortega que regreso de su préstamo, luego los refuerzos que llegaron fueron acercados por representantes o idea de Aguilar.

Por citar un caso Fabbiani, parecía que podía ser una carta fuerte pero lo único que se veía de él, era su imagen en la revista de chimentos. No obstante hoy en día, ni peso ofensivo puede marcar. Pero esto se debe a las malas inversiones de la dirigencia, al traer jugadores de nivel aceptable pero con contratos millonarios y que no están a la altura de las exigencias del club.

Toda esta seguidilla de malos accionares, más la poca responsabilidad de los protagonistas para revertir esta situación, reflejan este caótico presente en River que cada domingo se va silvado, abucheado e insultado por su hinchada tanto de local como de visitante. La imagen para rescatar es la de Matías Almeyda que al finalizar el encuentro con Arsenal, se marchaba rumbo al vestuario y al levantar su cabeza miro a la su publico y con una gesticulación, les pidió perdón. Esta vez una imagen no fue más que mil palabras.
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