martes, 7 de julio de 2009

¿Por qué Vélez campeón?

La pregunta que siempre surge a partir de los resultados, hoy intentaremos responderla. Parece sencillo, tal vez podríamos decir “porque sumó más puntos” o “porque fue el mejor”, respuestas tan sencillas que rozan lo estúpido.

Fueron 19 fechas de las que perdió una sola, contra Gimnasia y Esgrima de La Plata en el Bosque por 3-1. En dicho partido, el equipo de Madelón lo pasó literalmente por arriba jugando como una verdadera topadora. Los motivos de esa derrota, no serían otros que la virtud del rival.

Sería inútil repasar partido por partido, me parece mejor, revisar algunos partidos. Contra Tigre ganó un partido con sus dos puntas en un gran momento y un Zapata en el medio que se iba amoldando. A los siete días, fue Godoy Cruz la víctima, donde el Fortín tuvo pasajes muy buenos de fútbol, aparecieron las mejores caras y goleó 4-0. Ah todo fue en el segundo tiempo, porque en el primero, entre varias cosas, insultaron a Hernán López…

Contra Estudiantes se despidió de Nico Cabrera por rotura de ligamentos. Ganó uno a cero, con lo justo y necesario para defender un resultado a uñas y dientes y con la gran figura de Nicolás Otamendi, quien empezaba a mostrar sus cualidades.

Tres fechas seguidas más dos empates del comienzo, lo colocaban en una muy buena posición. Mostró carácter para empatarle a River con uno menos y a esta altura con un López ídolo y figura, se le escurrió de las manos un punto en Rosario ante Central y luego, nuevamente la racha ganadora. 2-1 a Banfield jugando bien y con el partido bajo control, sufriendo pero con gol de penal de López ante San Lorenzo, 2-0 a Arsenal errando muchísimos goles y en la undécima fecha llegó la gran muestra de carácter.

Ganó 4-2 contra Colón, otro gran candidato al título que iba ganando 2-0 en el primer tiempo, estaba siendo puntero, pero el cambio de actitud y jugadores terminó el partido a favor, manteniendo la punta y luciendo buen juego, carácter y ganas de ganar, algo que a muchos equipos les falta.

Sobre el final casi le gana a San Martín de Tucumán, pero no pudo, rescató un punto ante Racing y casi lo gana sobre el final. Llegó la derrota, en un momento donde no podía flaquear vs. GELP, le ganó 2-0 a Boca con dos goles en poco tiempo, pero un despliegue monumental. En Jujuy ganó 1-0 contra un equipo descendido, pero siempre difícil en su cancha, contra Newell´s jugó un partidazo y ganó cómodo 2-0 y en la anteúltima fecha, le empató a Lanús de penal y agónicamente.

29 goles a favor, trece en contra y un equipo sólido. No derrocha, lo justo y necesario para sumar siempre o buscar y poner todos los medios para hacerlo. Generalmente gana por uno o dos goles, no convierte muchos goles. En términos educativos, aprueba con seis, a veces siete, pero estudia siempre, se mata por lograr lo que busca y muestra carácter. Básicamente por esas cualidades en cada partido y este panorama general, hoy Vélez es el campeón.

La otra cara es Huracán, puro derroche. Lindo fútbol, muchos goles, grandes figuras, pero si ese derroche no es acompañado por cierto carácter, se complica ser campeón. Y así como el alumno logró diez en todas las pruebas, en el final se sacó un cinco y quedó en la puerta de la gloria: no llevarse la materia o en la universidad aprobarla o terminar a siete minutos de ser campeón.

Dos modelos de fútbol, un solo campeón. Y el debate nace, ¿es mejor ser segundo jugando bárbaro casi siempre o es preferible ser campeón, con menos derroche?

A continuación, jugador por jugador aunque haya sido un minuto.

Montoya: todos los partidos presente para uno de los mejores arqueros del campeonato. La valla menos vencida, mérito que comparte con sus defensores. Solvencia y seguridad, aunque siempre discreto.

Díaz: fue su primer torneo a la altura de las circunstancias. Le venía costando adaptarse, pero Gareca lo colocó unos metros más adelante y así valorar su mejor virtud: las proyecciones. Jugó nueve partidos y fue fundamental vs. Colón. Si no fue titular durante todo el torneo, el motivo es la cantidad de jugadores de calidad por esa zona.

Domínguez: asistencia perfecta, un gol. Junto a Ponce los primeros partidos y luego con Otamendi armaron una dupla impasable que en gran parte fue responsable de ser la valla menos vencida. Muy fuerte, buen juego aéreo, gran jugador que sabe campeonar con equipos chicos

Otamendi: baluarte de la defensa. Uno de los puntos más altos del equipo por encima aún de su compañero de dupla. Hombre de la columna vertebral del equipo, convocado por Maradona, revelación del torneo: durísimo por arriba y abajo, aunque con un toque de distinción: sabe con la pelota.

Papa: otro con asistencia perfecta, que arrancó al revés: fue a la selección y tomó un envión. Sin dudas, la gran apuesta de Maradona para el sector izquierdo hoy en día es mucho más jugador que contra Francia. Permanentemente proyectándose por la punta, el juego de Gareca lo ayudó para tener vía libre siempre.

Ponce: cinco partidos jugó el aguerrido defensor chileno. Si no estuvo de titular fue porque el ya mencionado joven Otamendi lo reemplazó de maravillas ante la ida por su lesión. Ingresó en algunos partidos como volante central, aunque ya no fue lo mismo.

Alvarez, Bella, Canteros: los dos primeros colaboraron con menos de un partido, ya que Alvarez nunca fue del arranque y Bella estuvo los primeros 45´ vs. Colón. Canteros ingresó dos veces. Todos de las Inferiores, todos campeones, todos con mucho para crecer y mejorar.

Cabral: no entró en las prioridades del entrenador y sus cinco partidos no fueron de un aporte fundamental. Es un buen jugador, tiene categoría, le falta un poco de cabeza, algo parecido a…

Ocampo:… sí, tiene el mismo problema que Alejandro. Es rápido, habilidoso, pero no piensa muy bien a la hora de tomar decisioners. Comenzó como titular, Larrivey le sacó el puesto, se pasó al medio con la lesión de Cabrera, pero Díaz le sacó el puesto y terminó siendo uno más, lejos de los preferidos del DT. Marcó un gol clave vs. Estudiantes.

Cabrera: después de Racing y Newell´s quiso renacer en el fortín. Buen despliegue por su banda aunque se rompió los ligamentos en la quinta fecha. Su mayor aporte terminó siendo fuera de la cancha.

Cubero: es cinco, jugó de cuatro y terminó de volante por derecha. Más allá de la novia que siempre merece un halago, lo del poroto fue puro sacrificio. Su aguda voz terminó siendo la vos de mando del plantel y disputó 17 partidos con dos expulsiones, más de un novato que de un jugador de sus características. A mejorar la conducta…

Moralez: fue el hombre del mercado de pases estival. Le encontró el lugar en el equipo, antes lo hizo en el grupo, donde es uno de los más queridos. En cuanto a juego le costó, pero las estadísticas lo avalan: cinco goles, el último decisivo y varias asistencias a López. ¿Entonces? Aprobado con comidad.

Razzotti: conocido por jugar 35 minutos con La Volpe y ser modificado en el primer tiempo, el volante de larga cabellera, volvió del préstamo de Sporting Cristal y reemplazó a Somoza de maravillas. Trabajo sucio, aunque también mostró destellos de calidad. Por ahora, le cuesta acercarse al arco.

Velásquez: Bebu es una gran apuesta del Fortín. Jugó diez partidos, varios de ellos comenzando desde afuera. Tuvo el triunfo ante Racing, jugó bien vs. Colón, le faltó gol.

Zapata: cambió insultos por aplausos. Se ganó la capitanía y fue importantísimo en la estructura. Con el paso de los años, el Chapa se ha vuelto mucho más inteligente, modificó su juego y su perfil. Faltó a un partido y marcó un golazo de tiro libre vs. Racing para la remontada y el empate 2-2 sobre el final.

Coronel: otro pibe que ingresó cada vez que se necesitaba mantener el resultado. Fue buen compañero de Razzotti sólo por minutos. Se dio el gusto de marcar un gol.

Cristaldo: le faltaron minutos. Se fue expulsado vs. River y no encontró un lugar en la cancha. En siete partidos marcó cuatro goles, un promedio envidiable que a veces no acompañó con su sacrificio y no logró conformar a Gareca. Delantero con características poco comunes.

Larrivey: llegó como gran compra y se va como gran decepción. Pasó de ser el hombre Gran DT a que lo tenga sólo quien escribe. Arrancó afilado con tres goles, pero luego su juego fue paupérrimo. Erró un penal y perdió el puesto. Con varios ingresos, sumó 16 partidos, uno de ellos la final en la que provocó el foul que facilitó el gol. Ah, es un jugadorazo.

Lopez: pocas palabras para el gran hombre de la V. Once goles en mitad del torneo, una racha espléndida en un momento que el equipo lo necesitaba. Sin dudas la llegada de Larrivey lo motivó y con un poco más de presión empezó a meterla. Asistencia perfecta a pesar de dos penales errados (en las dos fechas de los extremos; primera y última)

Martínez: si uno lo mira vs. Colón lo compra el Real Madrid. Espectaculares cualidades, aunque a veces un poco frío. Mediapunta a veces devenido a enganche, fue importante en algunos ingresos y terminó siendo titular. Poco morfón.

Nanni: Gareca lo tenía desde el principio, pero prefirió a López y quiso a Larrivey. De todas maneras siempre buscó el momento para poner a Pedro el Escamoso que en once encuentros marcó un gol. Se llevó todos los flashes en los festejos.

Gareca: hombre que armó este ptoyecto, que bancó a Zapata y a López, que puso en cancha a Otamendi, que le dio minutos a varios pibes, que perdió un solo partido, que enseñó de maravillas cómo defender un propio arco, que colocó cada ficha para que ensamble perfecto. Un trabajador, siempre muy callado y que no hace alarde de lo que realiza, el título lo premia.

Imagenes: canchallena

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